lunes, 22 de febrero de 2010

Encuentro

Con harto cariño para las Luris-luris, por la complicidad

Acercamos las bocas muy lentamente. Un roce ligero y la promesa de humedad ante un incendio imposible de contener. El deseo crece y se transforma en cálido aliento que todo lo envuelve. Sutil y preciso es el disparo: nuestras bocas se juntan, se tocan y se conocen de todas las maneras posibles mientras convierten al tiempo en rehén de sus anhelos. Estamos conectados por un punto que se multiplica. Los labios vibran ante el roce constante —a veces suave, otras compulsivo—, en medio de la inundación. Se pierde la noción de arriba y abajo, desaparecen las fronteras de lo tuyo y lo mío; las lenguas, como último reducto del tacto, exploran, se empujan, se entrelazan y laten como si fueran una. Alrededor nuestro todo ha desaparecido, ahora sólo sabemos de impulsos, gozos, llamaradas…

Las campanas de la Catedral anticipan el ocaso. Sin decir nada, nos separamos: cada uno vuelve a casa con sus hijos, su pareja. El secreto de la pasión anidada en nuestros labios hará soportable la rutina, al menos, hasta el próximo encuentro.


© Noriko pata pon (2009), Torre poniente de la Catedral, Ciudad de México en:

9 comentarios:

LABERINTO ALADO dijo...

Qué bonito amiga... Ah... me has hecho suspirar... hasta el próximo encuentro...

Besos,

Angélica.

Lena dijo...

Brilliant, Twin, as usual!

Te extraaaaaaaaañooooooooo!!!

Muitos beijinhos!

Mariana, un soplo dijo...

WOW Pa!!!! me parece increíble!
Besos

Pelusa dijo...

Muy buena escena... (¿es normal que se termine de leer salivando?)
Encantada de leerte de nuevo!
Besos, mi Paloma. No se como le haces pero siempre me traes frescos aires entre tus alas.

Máximo Ballester dijo...

Ah, qué texto hermoso con la llama tremenda de los amantes. Me encantó, Paloma amiga!
Un beso grande como una catedral.

Ivanius dijo...

Al terminar la misa de seis, dos feligreses fueron al veterinario, donde el Firuláis y la Fifí estaban más contentos a pesar de la vacuna.

Hay muchas historias así, con grandes gozos ocultos bajo estoicismos aparentes.

Paloma Zubieta López dijo...

Antes que nada, una disculpa por la tardanza en responderles pero ya estoy acá.

Queridísima doña Angélica: todos los suspiros son buenos, en este o en cualquier encuentro; nada más halagador que saber que le gustó, le dejo besos cantarines deseosos de ese encuentro que usted ya sabe.

Twin adorada: nao tenho palavras... beijao morrendo das saudades pra vc.

¡¡¡¡Ma!!! Es un placer encontrarte por acá, muchérrimas gracias. ¿Ya volviste? Se te extraña harto, besos.

Pelusa querida: yo creo que el salivar es normal, al menos, esa era mi intención ;o) Espero que el fresco no se convierta en frescura, acá estoy con hartas ganas y poco tiempo, pero amo la resistencia de los constantes, como usted. Besísimos y en cuanto pueda, voy volando pa' allá.

¡Ay, Máximo! Lo hermoso es saberle de vuelta por el barrio y leer sus líneas, desde China o dónde sea *besos con llamaradas y campanadas*.

*carcajada* ¡Don Ivanius! Ahora sí que me dio un vuelco el corazón de gato... 2010 chanchibesos, como siempre.

Ramon Arista dijo...

SAM:
HAcia mucho no comentaba nada sobre tus posts... y en este caso solo hare por compromiso.. (jiji), me explico, ya lo habia leido hace mucho y como siempre... tu recuerdos... mis recuerdos... en fin... el asunto es que desarrollando un plan de trabajo para el siguinte semestre recorde este texto... y bueno... decidi que seri bueno usarlo como parte de una actividad escolar... el grano... te escribo para solicitar tu permiso y poder usarlo... me avisas?
SALUDOS, ABRAZOS... BESO!!!

Paloma Zubieta López dijo...

Querido Ramón: primero que nada, me he reído mucho por lo de que dejas mensaje por compromiso... ¡malvado! Tienes mi permiso pa' usarlo, sin duda, luego mándame un correo pa' contarme lo de la actividad y cómo resultó, ¿va? Besotote de tu Sam.