jueves, 29 de julio de 2010

Las manos

No puede dejar de pensar en ellas, le obsesionan: grandes, sudorosas, los dedos largos y las uñas mal recortadas. Cierra los ojos con fuerza, como si la ausencia de luz pudiese aislarla del dolor. Trata de imaginar su cara o su voz pero es inútil, vuelven las manos a ocuparlo todo. Dedos que inundan su boca, cubren sus pechos y llegan hasta el abismo de su ombligo. Manos que suben siguiendo el cauce de sus piernas, que surcan los muslos y se acercan al sexo, que se multiplican por mil. Después, la explosión… Hace más de veinte años y no puede olvidarlas. Por eso, hoy Laura está aquí, con la mirada fija en el suelo. Unos metros bajo tierra se encuentran los restos de aquellas manos que idolatra y que jamás volverán a tocarla, aunque el recuerdo todavía provoque humedad entre sus piernas. Impotente y con lágrimas de rabia acumulada escurriendo por el rostro se pregunta si, algún día, logrará escapar de las manos de su padre.


© Isthare (2009), Somos manos que… en:
http://www.flickr.com/photos/isthare/3811991194/

10 comentarios:

Pelusa dijo...

Oops! Siento como que tropece con algo muy duro al final, Paloma. ¡Aun no me recupero!
Pobrecilla...

Besos!

Paloma Zubieta López dijo...

Sip, Pelusilla querida, esta vez salió algo duro, crudo... La escritura muchas veces me agarra por sorpresa, un besotote.

Máximo Ballester dijo...

Uy, pero mirá que vuelta al final. Yo venía apantallándome y recuperándome de esa humedad entre las piernas y me bajaste del cielo de un piedrazo, ja ja. Sos tremenda.
Qué gusto volver a leerte, Palomita.
Un beso y un saludo de manos.

Paloma Zubieta López dijo...

Máximo querido: ¡mira tú, hasta me he sonrrojado! El gusto es mío de volver a estar acá con ustedes, un beso grande y voy a recetarme al Espantapájaros.

Máximo Ballester dijo...

Ja ja... besooo.

Paloma Zubieta López dijo...

Además de la griega bilateral, ahora parece que nos estamos correteando... *carcajada* Otro beso más.

Jo dijo...

a veces entre el camino de las letras uno puede asombrarse... otros tantos emocionarse y .. muchas mas la vuelta de tuerca hara retorcer una mueca aunque los ojos sean los que nos han provisto de ese giro.

:(

Paloma Zubieta López dijo...

¡Hola, Jo! Tienes toda la razón, así me siento de pronto, gracias por pasar por acá, besos.

Ivanius dijo...

Para librarse de esa oscura pesadilla, una mañana post-insomne descubrió que podía escribir, y desde entonces enhebra letras como flechas, barricada de vuelos que mantienen lejos los recuerdos enemigos, o los ponen a tiro de palabras que desactiven su poder.

Paloma Zubieta López dijo...

Don Ivanius: ¡cuánto extrañaba sus epílogos! De nuevo, construye historias, hilvanadas de las mías... me gusta. Chanchibesos grandes y de celebración 300-2010,