lunes, 5 de octubre de 2009

Zodiaco

Era una gran fiesta. Ya entrado en copas, el centauro lanzó una flecha que rebotó en la balanza para después chocar contra el caparazón del cangrejo. A pesar del estruendo, el toro y el carnero ni se inmutaron, tan concentrados estaban en su plática sobre el joven del ánfora que trataba, sin mucho éxito, de seducir a la virgen. En una fuente, el alacrán mareaba a los peces con la intención de cazarlos. Los gemelos probaban la paciencia del león jalándole la cola al tiempo que el unicornio, en una esquina, mostraba signos severos de intoxicación alcohólica. Cuando el astrónomo miró por el telescopio, sufrió un sobresalto: la configuración de los cielos había cambiado por completo en un abrir y cerrar de ojos.






Imagen que acompaña en http://www.sermasyo.es/articulos/astrologia/los-signos-del-zodiaco-en-citas-de-pensadores/.

8 comentarios:

Lena dijo...

Martini Night en los cielos... *carcajada mareada*
Muchos besos!!!

Ivanius dijo...

Esa noche, el sabio decidió dos cosas: cambiar la intensidad y frecuencia de sus bebidas favoritas y emprender un viaje de estudios a China, donde seguramente sus observaciones astronómicas tendrían resultados menos fantasiosos.

Máximo Ballester dijo...

Ja Ja! Qué placer leerte, Paloma.
Que animalerío genial. Hay que subvertir el zodíaco, sí señor, ja!
Besotes y abrazotes!

Paloma Zubieta López dijo...

My dear twin: efectivamente, algo pasaba allá arriba *carcajada cosmo pletórica de felicidad*, besos de estrellita (que no estrellados).

Don Ivanius: ¿y cómo supo usted que el sabio sólo tomó te verde a partir de aquel día? En realidad, dejó la astronomía *carcajada con chanchibesos*.

Máximo querido: el placer de compartir es enorme... celebro carcajadas de allá que produjeron las de acá, un besote con el cariño de siempre.

Pelusa dijo...

Jajajaja! Este me ha hecho reir...
Es que esos animales tan ocupados todo el año tienen que disfrutar un dia de azueto de vez en cuando, no?

besos capricornianos, Paloma!

(Ivanius: No creo que en China sus visiones sean mas pacificas... Je)

Paloma Zubieta López dijo...

Esa era la idea, Pelusa: risa para el alma. Y sí, se fueron de pinta, besos de cabra con mucho cariño.

Mara Jiménez dijo...

EEErrrr, reclamo la presencia de la cabra, que bien debe haber estado de necia dando topes a la pared, algo hubiera contribuido al desorden sui generis de este relato. Me encanta... cada vez lo haces mejor comadre.

Paloma Zubieta López dijo...

Comadre: la cabra está pero como carnero y en el chisme, ¡imposible olvidarla! ;o) Qué bien que le gustó y gracias por tocho, le mando hartos pero hartos besos.