jueves, 12 de febrero de 2009

Carta a Lucas

No se trata de escribir para los demás sino para uno mismo, pero uno mismo tiene que ser también los demás; tan elementary, my dear Watson, que hasta da desconfianza, preguntarse si no habrá una inconsciente demagogia en esa corroboración entre remitente, mensaje y destinatario.
Julio Cortázar (1914-1984) en Lucas, sus comunicaciones.

Querido Lucas:

Estas líneas me escriben a mí misma, justo ahora que estoy llena de nostalgia por la ausencia de tus siete (¿o eran nueve?) cabezas de hidra y el eco de Woody Woody es susurrado en mi oído por Claudine (dice que te conoce). Me he venido al campo, donde con un vaso de scotch on the rocks en la mano contemplo las flores sin acaso pensar en ellas y a sabiendas de que el mejor pollo, sigue siendo el que está cocido. Tus lecciones de español continúan ayudándome cada vez que salgo al ruedo de la vida, capoteando los acontecimientos y dando muletazos a diestra y siniestra, para continuar en la fiesta sin tantos picadores alrededor y con al menos, una oreja de por medio. Comparto la ignorancia de Hyde pero creo que mi Jekyll ya lo sabe; no somos nada ni ellos, ni el pulpo, ni yo, antropomórficamente hablando y esas sabias palabras me han sacado airosa más de una vez. El Sr. Olivetti te envía cariños desde la fiesta de su hija, me lo he encontrado ahora que salí a por fósforos para la Tota pero como no había un taxi disponible, tuve que volver a pie y me perdí en el camino, buscando música en las aceras, debajo de los coches. Se está mejor at home con tu hermano lunes detrás de la puerta. Estoy perdida sin ti, etc. Con mucho que aprender aún, etc. Te extraño, etc.

Con cariño,

Una tal Paloma.

Imagen que acompaña de Naco Fichetti (2003), Julio Cortázar.

9 comentarios:

Mara Jiménez dijo...

So, Let's find juntas, algunas missing palabras. A ver si así, we can recomponerte of your nostalgy. Un kiss y un hug.

Ivanius dijo...

... Me he topado con palabras hechas de enigmas magnéticos, de pausas irredentas, que además le dan cobijo a personajes no por imaginarios menos próximos. Espero que ésta lo encuentre bien, trenzado en duelos de dicción española con franceses que presumen de pronunciar fluidamente la erre. Acá sobre la mesa tengo una matera que nadie ha usado aún, un rimero de cuartillas con sueños empapelados y una vista al jardín, notable sobre todo por un enorme pino que yo mismo planté cuando ambos éramos pequeños. A su sombra he escrito muchas cosas insensatas y algunas que me han dado para comer. Supongo que el balance es justo.
Rodeado de libros, de recuerdos, y de presencias que hacen más llevadero este gris atardecer, me asomo a la otra ventana, la electrónica, para encontrarme cálidas frases enfiladas allá donde no importa quiénes reciban estas palabras. Pero sí. Ellas lo saben. Lo han sabido siempre....

Paloma Zubieta López dijo...

Mara hermosa: zenkiú mai dir, its olgueis a pleshur tu javiú araund, tonsof taini quises.

Querido Ivanius: como siempre, magistral. Me alegra saber que hay destinatarios, jeje. Un fuerte abrazo conmemorativo.

Gwynette dijo...

Que texto tan hermético, Paloma !..tengo la sensación que me estoy perdiendo algo...O_O

Besitos acomplejadossss :)

Paloma Zubieta López dijo...

Mi queridísima Gwynette: aquí no hay complejos y si se pregunta, no pasa nada, así que tranquila. Hoy (que ya es ayer), 12 de febrero se cumplen 25 años de la muerte de Cortázar. Un buen amigo propuso que para celebrarlo, hiciésemos algo y a mí se me ocurrió hacer una carta elaborada con guiños basados en varios cuentos de Cortázar del volumen Un tal Lucas. El resultado creo es una especie de "travesura cortazariana" que quise compartir con el personal. Te mando un fortísimo abrazo y besos con cariño.

Máximo Ballester dijo...

Qué tal una tal Paloma escribiendo tales cartas a un tal Lucas...
Uno e hilvano y trato de descifrar pero no llego, me quedo en fragmentos de entender pero degusto tus palabras, tu ritmo y tu juego.

Besos. Tales que da un tal Máximo, que ama a Cortázar, o Largázar como él dice que lo llamaban en la escuela.

Paloma Zubieta López dijo...

¡Máximo querido! Me da gusto ver que te devuelve el mar a estos rincones, tales que homenajean a un tal Lucas descrito por Largázar (¡no lo sabía!). Besos, montones, de una tal Paloma que extrañaba mucho al tal Máximo y que también ama a Julio y lo extraña menos porque lo tiene "más cerca" (o eso parece).

ele de lauk dijo...

Hermoso texto . También otros como Las Horas del Olvido o Dilucidaciones . El relato minucioso de las pequeñas cosas pone una nota de realismo que hace contrapunto con el detalle de la interioridad .
Saludos !

Paloma Zubieta López dijo...

Querida Ele: primero que nada, gracias mil por tu comentario. Siempre es enriquecedor saber la opinión de los otros y poner un marco a lo que una cree que escribe. Me quedo muy sonriente, un abrazo con besos y vuelve siempre.