Justo el día que lo conocí, mi sistema central recibió el siguiente mensaje: “La aplicación generó una excepción que no se pudo controlar”. Aunque de cómputo no entiendo nada, desde ese momento supe que estaba, completa e irremediablemente, loca de amor.
sábado, 30 de enero de 2010
viernes, 29 de enero de 2010
Marina

Siguió la luz verdosa, llena de curiosidad y alegría. Sabía que algo no iba bien pero sucumbió ante la seducción. La hermosa sonrisa no era sino una trampa y, poco a poco, fue arrinconándola sin remedio. Cuando se percató del peligro, luchar era un sinsentido. Se dejó conducir ligera hacia la superficie sabiendo que en breve, llegaría la asfixia. Era el precio que pagaba por enamorarse. Su última imagen fue el fondo húmedo del bote y ella, cubierta por la red, a los pies del pescador.
© Fesal Chain y Los poetas del mar (2004), Mar en:
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjEUujksD_w-gSQ_81Xcv0nwJn9mXQe0kY_NPWcQMKrjiVbU0KzBAhH370Q1nZptH98WoFcqz1_7ubF4vQAU7AguP8kIcd4V5p9mBJzBIRHliinlL2ynl5rNJty3qSVmiSYK4g7a8RfRsI/s1600-r/mar1024agosto04.jpg
© Fesal Chain y Los poetas del mar (2004), Mar en:
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjEUujksD_w-gSQ_81Xcv0nwJn9mXQe0kY_NPWcQMKrjiVbU0KzBAhH370Q1nZptH98WoFcqz1_7ubF4vQAU7AguP8kIcd4V5p9mBJzBIRHliinlL2ynl5rNJty3qSVmiSYK4g7a8RfRsI/s1600-r/mar1024agosto04.jpg
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domingo, 24 de enero de 2010
El asesino de los números
El inspector encontró el número once dibujado en el lugar del crimen. Unos días más tarde, descubrió una pista parecida cerca la segunda víctima: ¾. Dos semanas después, un doble asesinato; dibujos de π y e sobre los cuerpos. “El análisis de los números conducirá al asesino”, vociferaban los periódicos. Sin embargo, cuando apareció el símbolo de א con el siguiente cadáver, el inspector renunció y sugirió que contrataran a un matemático para resolver el caso que, añadió, estaba a punto de superar lo trascendental y volverse imaginario. En la policía, nadie entendió a qué se refería.Imagen que acompaña en:
http://www.educared.org.ar/infanciaenred/pescandoideas/numbers.jpg
martes, 19 de enero de 2010
La venganza
Todos los días, al volver de la escuela, el muchacho se detenía a la orilla del lago para lanzar guijarros pues le gustaba ver cómo rebotaban varias veces antes de hundirse, dependiendo del impulso. Una tarde, el comisario del pueblo encontró al muchacho sepultado bajo una montaña de guijarros. Hubo una investigación y se determinó que la muerte era a causa de los innumerables golpes que había recibido en la cabeza. Nadie entendió cómo había podido suceder algo tan espantoso pero por precaución, se colocó un letrero delante del lago para advertir que estaba prohibido tirar piedras o guijarros.
El lago quedó aliviado al comprobar que su venganza había dado resultado.
© Marisadechile (2008), Borde Lago Llanquihue, Puerto Varas – Chile en:
http://www.panoramio.com/photo/62414
domingo, 17 de enero de 2010
En el blanco

La nave rebosaba de actividad frenética. Al comenzar la secuencia de lanzamiento, la voz femenina e impersonal de la computadora central se oyó por todos los altavoces: “diez… nueve…”. Todos los encargados ocupaban sus puestos y en sus caras se reflejaba la tensión del momento. En el centro de mando, la consola parecía una feria de luces. “Seis… cinco…”. El capitán miraba inquieto el horizonte, tratando de saber si la misión de vital importancia se completaría con éxito. El encargado del botón de lanzamiento sudaba. “Tres… dos… uno…”. Y ocurrió. Un cohete de propulsión a chorro salió disparado hacia el objetivo; todos contuvieron la respiración. Cuando el radar confirmó el acierto en el blanco, muchos vítores estallaron al unísono: ¡habían logrado fecundar al óvulo!
Imagen (fragmento) que acompaña Cabina de un transbordador espacial en:
jueves, 31 de diciembre de 2009
lunes, 21 de diciembre de 2009
Cita fugaz
Imagen (detalle) en:
sábado, 19 de diciembre de 2009
Ciclos
El cielo se tiñe de azul. Ella está al borde del precipicio, sintiendo como el frío y la humedad le estremecen el cuerpo. El sol sube más allá del horizonte y hace brillar su silueta, como si fuese magia. Este es el momento. Hay quien pensaría que se encuentra en el fin del mundo pero, en realidad, es a partir de aquí que comienza la vida: lo que parece vacío aglomera un conjunto infinito de posibilidades. Ella lo sabe y está dispuesta a enfrentarlo. Sonríe y el ciclo comienza.© Carlos García (2007), Silueta contra luz en: http://www.trekearth.com/gallery/Europe/Spain/Castilla_y_Leon/Avila/Avila/photo698448.htm
miércoles, 7 de octubre de 2009
Mujer de ojos negros
Para Sandra Hussein, por la rabia compartida.La tarde cae plomiza y el aire quema las entrañas, respirar es una proeza. Ella contempla el horizonte. El rostro adusto se llena de tierra yerma conforme sopla el viento mientras la línea de la boca apenas se percibe, comprimida por la rabia y la hinchazón de un golpe reciente. Los puños cerrados ocultan unas manos llenas de ámpulas, producto del trabajo intenso con el azadón. Sabe que está embarazada y la perspectiva de un cuarto hijo la asfixia más que la bestia del marido borracho cabalgándole encima. Cuando nació el tercero, suplicó en el hospital que la vaciaran pero le dijeron que no, que todavía era muy joven y que Dios la bendecía con cada embarazo. Ella no lo creyó pero no pudo hacer nada más que resignarse. La pesadilla crece y devora, no hay salida sin nada que comer y sin lugar pa’ dónde hacerse. La vida no tiene nada que ofrecer cuando todo se ha perdido. A los diecisiete años, ya no se sueña más que con la muerte.
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lunes, 5 de octubre de 2009
Zodiaco
Era una gran fiesta. Ya entrado en copas, el centauro lanzó una flecha que rebotó en la balanza para después chocar contra el caparazón del cangrejo. A pesar del estruendo, el toro y el carnero ni se inmutaron, tan concentrados estaban en su plática sobre el joven del ánfora que trataba, sin mucho éxito, de seducir a la virgen. En una fuente, el alacrán mareaba a los peces con la intención de cazarlos. Los gemelos probaban la paciencia del león jalándole la cola al tiempo que el unicornio, en una esquina, mostraba signos severos de intoxicación alcohólica. Cuando el astrónomo miró por el telescopio, sufrió un sobresalto: la configuración de los cielos había cambiado por completo en un abrir y cerrar de ojos.Imagen que acompaña en http://www.sermasyo.es/articulos/astrologia/los-signos-del-zodiaco-en-citas-de-pensadores/.
viernes, 2 de octubre de 2009
Sueño en Guardagujas
Pásenle al número 3 de Guardagujas y disfruten todo el suplemento, que como ya lo dijo Miss Mergruen, "no tiene desperdicio".
Dejo acá un agradecimiento inmenso al vecino que hizo posible otro sueño...
Fotografía de Gerardo González.
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